Consulta de Tarot de Marsella

 Es muy probable que llegados a este apartado, un alto porcentaje de l@s que leéis este texto estéis con una ceja levantada y una media sonrisilla en vuestros labios.  Incluso es posible que algun@s de vosotr@s estéis pensando que un profesional que combina en una misma página las flores de Bach, los masajes y el tarot no sea muy de fiar… pero os pido que leais esto antes de emitir vuestra opinión. 

 

El tarot de Marsella está socialmente mal considerado por la mayoría, debido a la gran cantidad de “falsos videntes”, o simplemente oportunistas que se han dedicado a explorar una parte del uso tradicional de esta baraja, convirtiéndolo en objeto de comercialización, e incluso en muchos casos de estafa, aprovechándose de la credulidad y de las debilidades sociales y que han desprestigiado y desvirtuado por completo su mensaje real y su utilidad.

 

Vamos, pues a contemplar las cartas del tarot desde una nueva perspectiva, olvidándonos de lo que se ha visto en la TV, o de los numerosos teléfonos 806 que vemos anunciados en todas partes.

En realidad, el tarot es un método ancestral, no de adivinación, sino de guía. Es un sistema para intentar analizar de forma objetiva la situación actual del consultante, sus problemas, descubrir las influencias que afectan a dicha situación, y ayudarle a trazar unas pautas objetivas que puedan ayudarle a solucionarlos, además de despertar la fuerza interior de cada persona, y/o plantear las situaciones bajo un punto de vista ajeno a uno mismo y objetivo.

 

Las cartas del tarot no son sentencia, sino prudencia, y quien tiene las verdaderas armas para crear el futuro no son las cartas, sino la persona que acude a ellas en busca de consejo u orientación y que va a tener una ayuda para saber qué caminos o decisiones tomar a fin de alcanzar el futuro que se desea.

Cabe tener en cuenta, que por mucho que se hayn dicho lo contrario, el futuro no está escrito ni es inamovible. El futuro lo construimos nosotros con nuestras decisiones, nuestras elecciones y nuestras acciones cotidianas.

La consulta de tarot, entonces, es simplemente una oportunidad de contemplar nuestra situación actual desde otro punto de vista, y analizar las tendencias que la afectan, ya provengan del pasado, del presente o del futuro.

 

Es muy importante destacar que no tengo una tarifa para este servicio. Tal y como se ha hecho de forma ancestral, tal y como realmente tiene que hacerse, simplemente dejo al consultante la elección de decidir si quiere hacerme un donativo o no. Tal como se decía antes, "la voluntad". Si decides no darme nada, eres muy libre de hacerlo, y si vuelves a necesitar otra consulta, te la realizaré con la misma seriedad, respeto y cariño que siempre.